sábado, 23 de enero de 2010

Las invasiones bárbaras (chicas sin pezones y electro)

LAS INVASIONES BÁRBARAS


Muchísimas gracias a todos esos fans que nos enviáis imágenes vuestras para la portada de la sección. Este dibujo nos lo envió z0RRik4h_H4r1a_91 y se titula: "fan nórdica de la estación bebiendo del pozo de la sabiduría que ofrecen los locutores de la Estación oh sí cómo me gusta vuestro programa os adoro dios mío" [Acrílico sobre lienzo 48x68 cm]
Desde aquí nuestro más sincera enhorabuena z0RRik4h!


Estimados lectores WASP o sucedáneos (aceptamos carlistas y pulpos), bienvenidos a una de las secciones sensacionalistas de La Estación. Hoy os traemos un estudio comparativo que analizará a través de los estudios de Cliford Geertz, y desde una perspectiva del psicoanálisis centrada en los problemas del género, el fenómeno electro en la población femenina de dos países: Francia y Finlandia.

Aquí Francia y Finlandia, para aquellos lectores de la Logse


La Estación ha dedicado algunos artículos al fenómeo techno (ver Fanzine) siempre desde una perspectiva estructuralista ajena a las corrientes postmodernas que tantas veces hemos condenado desde la Estación. Fieles adeptos al vanguardismo más rancio y excluyente merecedor de la siempre agradable etiqueta de chauvinista, esta vez utilizaremos el psicoanálisis más rudimentario (aquel que se sirve básicamente del concepto "envidia de pene" y que solo reconoce las etapas anal y fálica, por ese orden, del desarrollo sexual infantil) junto al armazón teórico de la antropología que brindan el conocido fabricante de vaqueros Lévi-Strauss y su homólogo intelectual Geertz:



En las últimas semanas hemos dedicado en La Estación bastante atención a nuestras oyentes/lectoras. Queremos seguir mimándoos, comprenderos, acogeros en nuestra morada del amor. Por eso nos seguimos preocupando por dar cabida a lo femenino en secciones como las Invasiones Bárbaras, sección donde los mass media, lo rancio y el populismo ocupan siempre la primera plana.

Es sabido que tanto la música electrónica a la francesa como el orientalismo surgieron en Francia. Y que desde ahí se extendió por todo el universo occidental hasta conformar el ideal ilustrado de hombre de bien. Todo el mundo sabe que Gauguin se fue a las Indias orientales para irse de rave como lo hizo en su día Leonardo Di Caprio en aquel bodrio que era "La Playa". Pero, ¿qué papel juega la mujer en todo este tinglado?


mujer bárbara sorteando los gorilas de la discoteca para no perderse a su dj favorito


No nos malinterpreten, nosotros no creemos en la diferencia de género. Sabemos que todo es cultural, mental y salado, que "hombre" o "mujer" son meras categorías kantianas que solo nos sirven para organizar el discurso, como comodín, como fantasma metodológico necesario. No solo de electropop roñoso vive la mujer. No. La Francia de hoy en día nos brinda un sobrio bizarrismo onírico-electrónico que tira por el suelo todos los estudios sobre el género que se llevan haciendo desde los años 60 (jódete Judith Butler).
Entonces ¿Ha jugado el electro un papel clave para la emancipación de la mujer francesa? ¿Que de qué os hablo?

Por supuesto, de Pelu Tolo.


La extraña obra titulada "Pelu Tolo" muestra cómo la mujer francesa de hoy es una mujer sin complejos. Sencilla pero chic. En una atrevida crítica a la tradición judeocristiana, muerde una fruta prohibida y mucho más cara que la manzana: el melocotón, fruta de origen asiático. Qué clase. Acto seguido, la mujer desaparece y comienza la danza de un símbolo abstracto que simboliza lo infinito de la vagina. Nuestros expertos creen que Pelu Tolo podría tratarse de un planeta donde mujeres modernas bailasen "Delfín Quishpe" remezclado por dj Tiesto hasta las tantas de la madrugada. En alguna discoteca de San Francisco, Berlín, Londres, Los Ángeles, Barcelona o Paris se encuentra el orificio (probablemente una vagina) parecido al de "Being John Malcovich" que nos llevaría a dicho planeta.


Mientras que Francia destila clasicismo, en Finlandia observamos todo lo contrario. El eclecticismo es una condición sinequanon un producto triunfa per tot arreu. El fenómeno electro ha calado bien en los países nórdicos, mientras ellos exportan heavy metal, cada día un promedio de cuatro jóvenes finlandesas entran en el myspace de Chimo Bayo. Cinco de cada dos mujeres finesas de 31 años afirman llevar la música del technochicken cada vez que compran perfume.


Aquí el prototipo de mujer finlandesa a la que le va el electro, comprando chocolatinas para aguantar un festival al aire libre en el que hay 18 horas de sol por día.


Un país como Finlandia, conocido por sus asesinos en serie, su sirope de arce y su salmón, así como por su partido anarco-nacionalista formado por campesinos, nos brinda una perspectiva distinta de este fenómeno de masas que es la música electrónica. Así como Islandia, un país marginado que no le importa una mierda a nadie, revolucionó el pop con Björk, Finlandia ha hecho lo propio con un grupo que, curiosamente, tiene nombre francés: "Femme en fourrure" (mujeres con abrigos de piel). Hoy analizaremos su obra más rompedora, Plump Bisquit (enorme galleta)

FEMME EN FOURRURE - PLUMP BISQUIT from Top Billin on Vimeo.

Vaya con Finlandia. La música va acompañada de una sensual voz femenina que repite una y otra vez la misma frase "I've got a plump bisquit" (tengo una enorme galleta) y comienza con una boca bigotuda -estupendo guiño a la asexualidad y al stalinismo- cuyos labios están pintarrajeados de azul, clara alusión a este blog. La imagen da paso a un dedo saliendo de una maraña de pelo cardado y a una sucesión de mujeres con una corona formada por huevos de araña y restos de comida de un ogro.

Desde el minuto 0:20 está claro que se nos ha ido de las manos. Pantericas y tigretes de porcelana, rodillas bailonas/afectadas por el parkinson, paquetazos mágicos y polletes a los que se les cae la pintura de las manos. En definitiva, mujeres finesas sin pecho ni cara, con mucho pelo y pintura, que se tocan, que se arrejuntan y se acarician los peletes, que bailan sincronizadas al ritmo de un electro totalmente influenciado por "Kiko y Shara" y J.S. Bach, que incluso se cosen ellas mismas los jerseys de lana y las alfombras de oso.

Señores, estamos ante la revolución del siglo XXI. En definitiva, más allá de la Carta a las Mujeres de Juan Pablo II:

"La mujer es el complemento del hombre, como el hombre es el complemento de la mujer: mujer y hombre son entre sí complementarios. La feminidad realiza lo 'humano' tanto como la masculinidad, pero con una modulación diversa y complementaria" (Carta a las mujeres, 7).


La Estación se adelanta una vez más a la Santa Iglesia y defendemos el nuevo concepto de mujer de vaginas infinitas y sombreros de huevo de araña. Seguid sintonizando el programa. Os necesitamos a todas. En especial a ti, Super Obama Girl.

3 comentarios:

Cucaracha homicida dijo...

En realidad todo era una excusa para poner a Super Obama Girl, ojo.

DjTïeztöh!!! dijo...

Dios bendiga su canalillo. Dios bendiga el Hentai de los superhombres arios.

Pelu Tolo tiene todo el aspecto de una peli soft porn... insisto en que La Estación debe contraatacar grabando su propia película pornográfica... ¡Protagonizada por asiáticas!

No esperaba menos, sr Homicida. Ha vuelto a subir el nivel del blog, con citas a Lévi-Strauss y el cine italiano de serie B de los 70.

Ahora sólo me queda recomendaros una última cosa: ¡Todos a hacerse fans de DJ Tiësto en Facebook! Aquí os dejo con su magnífico tema "Traffic".

Gracias por su atención.

Cucaracha homicida dijo...

Solo ud podría identificar el origen de una película de serie B de los setenta, querido secretario.